El 4 de julio se realizaron las elecciones de Foetra Buenos Aires. La lista Granate- Blanca -un frente de nueve agrupaciones telefónicas, compartido paritariamente por agrupaciones enroladas en la CTA (Micheli) y la izquierda referenciada en el FIT-realizó una excelente elección. Sacamos 1758 votos (43%) entre los trabajadores de Telefónica y Telecom, contra 2.520 (57%) de la lista Azul y Blanca. El resultado final oficial, 62 a 37%, está deformado por la inclusión de los compañeros de Telecom Personal (en otro convenio), donde, mediante un pacto con la patronal, no se nos permitió hacer campaña. Allí, la AyB sacó 501 votos contra 80 de nuestra lista.
Se trata de un avance enorme de la izquierda que, con la Multicolor, sacó un 19% de los votos en la elección anterior.
La Azul y Blanca de Iadarola y Marín renovó su mandato por cuatro años, pero no pudo festejar el resultado porque, evidentemente, se trató de un triunfo pírrico frente a una oposición que terminó de constituirse como lista dos meses antes de la elección.
No se nos dio copia del padrón hasta unos días antes de la elección. Se votó sólo con DNI, cuando históricamente en Foetra siempre se votó con el recibo de sueldo (para comprobar lugar de trabajo, descuento sindical, etc). Se impidió el acceso de la Granate-Blanca a los edificios de Telecom Personal y a otros, como el nuevo de Telefónica en Independencia o Arsat, para armar un coto cerrado de la lista oficialista.
Un dato fundamental: por menos de 150 votos no se ganó en Telefónica. Esto fue acompañado, lógicamente, por un triunfo de la Granate-Blanca en varias zonas y urnas de Capital y Gran Buenos Aires. En Telecom, considerado el bastión de la Azul y Blanca, el porcentaje de diferencia entre las dos listas se redujo sensiblemente respecto del pasado.
En Telecom Personal se sintió todo el peso del aparato preparado durante más de un año. Eso explica que en varias urnas de Gran Buenos Aires la votación de la Granate-Blanca fuera 0 (cero) o un voto contra 60 ó 70 de la Azul y Blanca. En cambio, la Granate- Blanca ganó en la urna de Personal que votó en la misma sede del sindicato. La campaña desplegada abre una perspectiva para la organización independiente de los trabajadores de Telecom Personal y para el resto de los trabajadores de las empresas de celulares. Queda pendiente una reivindicación histórica de encuadramiento y representación de miles de trabajadores de las compañías de celulares que trabajan en las mismas empresas.
En la mayoría de las zonas de Capital (zona centro y oeste) se impuso la Granate-Blanca por un amplio margen. En la zona este (microncentro porteño) se dio un empate, lo mismo que en el oeste del Gran Buenos Aires. Una lucha política tremenda fue dada en la mayoría de los lugares de votación. También hubo buenos resultados en el sur de Gran Buenos (se ganó en Sarandí). También se hizo una muy buena elección en la zona norte, a pesar del enorme aparato desplegado por la Azul y Blanca.
El activismo del gremio sale fortalecido de esta elección frente a una directiva que trabaja desde hace años para desmovilizar a la base del gremio. La cooptación kirchnerista, que llevó a la entrega de las luchas como las de Atento, la huelga contra la tercerización y las últimas luchas salariales, así como el fraude en la asamblea de Racing, el vaciamiento de sectores, etc. Ha empezado una cuenta regresiva con el resultado de esta elección.
No alcanza para frenar esta tendencia a movilizarse con la incorporación de los viejos elementos, ex guillanistas y ex menemistas, ahora “reciclados” y “convertidos” al kirchnerismo. Una perlita de estas elecciones fue el apoyo brindado por el secretario general del SOEESIT, Daniel Lopéz (ex menemista que apoyó la privatización y que formó el sindicato paralelo cuando Foetra se desafilió de la Foessitra).
La Granate-Blanca (que fue integrada por la Lista Naranja (que ocupó el tercer lugar) tuvo una actuación destacada y disputó palmo a palmo toda la campaña. El papel de la izquierda y la gran elección realizada colocan este resultado en el camino de la recuperación de los Suteba combativos y de la independencia del gobierno y la burocracia sindical.
Impulsados por esta gran elección, nos preparamos para la próxima asamblea general el 12 de julio, para rechazar la ruinosa paritaria a la baja y en cuotas firmada por la dirección. Reforzaremos también la lucha por el pase a convenio de miles de tercerizados y contra el impuesto al salario. La Naranja sale fortalecida y con mayor influencia política para luchar en agosto y octubre por la fusión del movimiento obrero con la izquierda revolucionaria. –
Pablo Eibuszyc
congresal electo a la Fatel. Lista Naranja en el Frente Granate Blanca
Visitas: 286