La reforma del convenio firmada por FOETRA es una estafa

PO 527 – 30/1/97

La reforma del convenio firmada por FOETRA es una estafa

La modificación del Convenio firmada por la burocracia de Rodríguez y las empresas en diciembre, con el apoyo de Guillán, impone la flexibilidad laboral, la jornada cortada, la ‘tercerización’ y el egreso compulsivo. Es, ni más ni menos, la aplicación del pre-acuerdo que el gremio rechazó masivamente hace un par de meses.

“Condiciones especiales de egreso”

Presentado como la verdadera “conquista” de las actas firmadas, se le llama también “jubilación anticipada”, porque permitiría que compañeros que están a 10 años de jubilarse puedan hacerlo ya. Nada más falso.

El acta fija que se pagará al que se retire en estas condiciones, una “gratificación de pago diferido” mensual, del 40% del sueldo más la antigüedad, hasta cumplir la edad jubilatoria, más los aportes de obra social, la cuota sindical y los aportes jubilatorios. Es decir que reemplaza una indemnización completa en mano, por una promesa de cuotas que pueden interrumpirse por una cantidad de circunstancias (fallecimiento, trabajo incompatible, discapacidad etc.). La única ventaja es para las patronales, que “licúan” las indemnizaciones.

Incertidumbre

Los haberes permanecerán congelados mientras no se modifique la Ley de Convertibilidad (23.928). El punto 1.4.4. dice que, mientras tanto, no se otorgarán los aumentos que puedan recibir los que están dentro de convenio. Si aumentan los sueldos, o hay un crecimiento de la economía, sin que se modifique la Ley de Convertibilidad, la ‘gratificación’ se depreciará en relación a los precios y al resto de los salarios.

Interrupción del pago

El convenio se anula en caso de que se entre a trabajar en otra empresa de telefonía o multimedia, aun dentro del mismo gremio. En caso de discapacidad, el trabajador pasa a la jubilación y pierde la gratificación. Habrá perdido la indemnización correspondiente como compañero activo. Si fallece, se suspende el pago a los herederos a los 4 meses. Pero si es un “derecho adquirido”, los herederos deberían cobrar hasta cumplirse el pago del compromiso. ¿Y si las empresas cesan en su actividad, o cambian de razón social, o se van o se funden?, pague Dios. Para algunas especialidades, la edad de jubilación se reduce por trabajo insalubre; se suspendería entonces el pago del egreso especial.

Negocio para las empresas que “licúan” el valor de las indemnizaciones y especulan con la interrupción de una cantidad de pagos.

¿Jubilación?

¿Quién asegura que el compañero se pueda jubilar?

El ANSeS no ha reconocido el sistema. Dicen que los aportes serán depositados, mientras tanto, en una cuenta a nombre de las empresas, no a nombre del trabajador. Si el ANSeS no autorizara, los aportes no podrían ser depositados individualmente. El compañero puede quedar “colgado del pincel”.

Tampoco es cierto que el sistema paga hasta la jubilación efectiva. El punto 1.4.1. dice que los aportes se abonarán hasta reunir el “requisito de edad para acceder a la jubilación”, no hasta cumplir todos los requisitos. Si el compañero tiene la edad pero no los años de servicio suficientes, se suspenden los pagos sin que se pueda jubilar.

Obra Social y cuota sindical

Si el trabajador consigue otro trabajo y elige otra obra social, se suspenderá el pago del aporte respectivo, otra quita al monto total del compromiso inicial (la cuota social es una parte indirecta del salario). Nuevo ahorro para la empresa, y pérdida para el trabajador.

En cuanto al pago de la cuota sindical de trabajadores desvinculados de la empresa es soborno puro para FOETRA, garante y gestora de la “reforma” negrera del convenio.

La conclusión es que el sistema especial de egreso, lejos de ser una conquista para los trabajadores, significa la pérdida de la indemnización, la incertidumbre sobre el cobro futuro y sobre la posibilidad de jubilarse. La patronal se sacaría de encima unos miles de trabajadores licuando las indemnizaciones y los pagos. FOETRA embolsa un suculento ingreso.


La Mesa de Enlace no rechaza la reforma negrera

La posición de la Mesa de Enlace telefónica (hegemonía CTA-MTA), ante las actas de modificación del convenio firmadas por la burocracia, es una adaptación al guillanismo y a la burocracia de Foetra. En una “Carta abierta a los compañeros”, que titula “Ni pesimistas, ni agoreros… responsables”, plantea que la reforma del convenio 201/92 tiene “puntos oscuros”, que “es necesaria la modificación sustancial de los acuerdos FOETRA-EMPRESA, los cuales no benefician al conjunto de los telefónicos…”. Y como orientación, que “La Mesa de Enlace intentará, por todos los medios, modificar y bloquear los puntos perniciosos de este acuerdo”.

Entonces, la Mesa de Enlace caracteriza que una parte de los telefónicos sí se beneficia con los acuerdos, ¿cuál es? La Mesa de Enlace no rechaza la reforma del convenio, sino modificar algunos puntos. Declara que no luchará, sino que “intentará bloquear por todos los medios”.

Con el antecedente de haber concedido al guillanismo la frustración de dos asambleas generales sin lucha, la reforma reaccionaria del estatuto del gremio y la venta de la sede sindical, esta postura ante la entrega del Convenio es el remate de una política de conciliación con la burocracia.

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La reforma del convenio firmada por FOETRA es una estafa

PO 527 – 30/1/97

La reforma del convenio firmada por FOETRA es una estafa

La modificación del Convenio firmada por la burocracia de Rodríguez y las empresas en diciembre, con el apoyo de Guillán, impone la flexibilidad laboral, la jornada cortada, la ‘tercerización’ y el egreso compulsivo. Es, ni más ni menos, la aplicación del pre-acuerdo que el gremio rechazó masivamente hace un par de meses.

“Condiciones especiales de egreso”

Presentado como la verdadera “conquista” de las actas firmadas, se le llama también “jubilación anticipada”, porque permitiría que compañeros que están a 10 años de jubilarse puedan hacerlo ya. Nada más falso.

El acta fija que se pagará al que se retire en estas condiciones, una “gratificación de pago diferido” mensual, del 40% del sueldo más la antigüedad, hasta cumplir la edad jubilatoria, más los aportes de obra social, la cuota sindical y los aportes jubilatorios. Es decir que reemplaza una indemnización completa en mano, por una promesa de cuotas que pueden interrumpirse por una cantidad de circunstancias (fallecimiento, trabajo incompatible, discapacidad etc.). La única ventaja es para las patronales, que “licúan” las indemnizaciones.

Incertidumbre

Los haberes permanecerán congelados mientras no se modifique la Ley de Convertibilidad (23.928). El punto 1.4.4. dice que, mientras tanto, no se otorgarán los aumentos que puedan recibir los que están dentro de convenio. Si aumentan los sueldos, o hay un crecimiento de la economía, sin que se modifique la Ley de Convertibilidad, la ‘gratificación’ se depreciará en relación a los precios y al resto de los salarios.

Interrupción del pago

El convenio se anula en caso de que se entre a trabajar en otra empresa de telefonía o multimedia, aun dentro del mismo gremio. En caso de discapacidad, el trabajador pasa a la jubilación y pierde la gratificación. Habrá perdido la indemnización correspondiente como compañero activo. Si fallece, se suspende el pago a los herederos a los 4 meses. Pero si es un “derecho adquirido”, los herederos deberían cobrar hasta cumplirse el pago del compromiso. ¿Y si las empresas cesan en su actividad, o cambian de razón social, o se van o se funden?, pague Dios. Para algunas especialidades, la edad de jubilación se reduce por trabajo insalubre; se suspendería entonces el pago del egreso especial.

Negocio para las empresas que “licúan” el valor de las indemnizaciones y especulan con la interrupción de una cantidad de pagos.

¿Jubilación?

¿Quién asegura que el compañero se pueda jubilar?

El ANSeS no ha reconocido el sistema. Dicen que los aportes serán depositados, mientras tanto, en una cuenta a nombre de las empresas, no a nombre del trabajador. Si el ANSeS no autorizara, los aportes no podrían ser depositados individualmente. El compañero puede quedar “colgado del pincel”.

Tampoco es cierto que el sistema paga hasta la jubilación efectiva. El punto 1.4.1. dice que los aportes se abonarán hasta reunir el “requisito de edad para acceder a la jubilación”, no hasta cumplir todos los requisitos. Si el compañero tiene la edad pero no los años de servicio suficientes, se suspenden los pagos sin que se pueda jubilar.

Obra Social y cuota sindical

Si el trabajador consigue otro trabajo y elige otra obra social, se suspenderá el pago del aporte respectivo, otra quita al monto total del compromiso inicial (la cuota social es una parte indirecta del salario). Nuevo ahorro para la empresa, y pérdida para el trabajador.

En cuanto al pago de la cuota sindical de trabajadores desvinculados de la empresa es soborno puro para FOETRA, garante y gestora de la “reforma” negrera del convenio.

La conclusión es que el sistema especial de egreso, lejos de ser una conquista para los trabajadores, significa la pérdida de la indemnización, la incertidumbre sobre el cobro futuro y sobre la posibilidad de jubilarse. La patronal se sacaría de encima unos miles de trabajadores licuando las indemnizaciones y los pagos. FOETRA embolsa un suculento ingreso.


La Mesa de Enlace no rechaza la reforma negrera

La posición de la Mesa de Enlace telefónica (hegemonía CTA-MTA), ante las actas de modificación del convenio firmadas por la burocracia, es una adaptación al guillanismo y a la burocracia de Foetra. En una “Carta abierta a los compañeros”, que titula “Ni pesimistas, ni agoreros… responsables”, plantea que la reforma del convenio 201/92 tiene “puntos oscuros”, que “es necesaria la modificación sustancial de los acuerdos FOETRA-EMPRESA, los cuales no benefician al conjunto de los telefónicos…”. Y como orientación, que “La Mesa de Enlace intentará, por todos los medios, modificar y bloquear los puntos perniciosos de este acuerdo”.

Entonces, la Mesa de Enlace caracteriza que una parte de los telefónicos sí se beneficia con los acuerdos, ¿cuál es? La Mesa de Enlace no rechaza la reforma del convenio, sino modificar algunos puntos. Declara que no luchará, sino que “intentará bloquear por todos los medios”.

Con el antecedente de haber concedido al guillanismo la frustración de dos asambleas generales sin lucha, la reforma reaccionaria del estatuto del gremio y la venta de la sede sindical, esta postura ante la entrega del Convenio es el remate de una política de conciliación con la burocracia.

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FOETRA: La burocracia se entrega a los pulpos

PO 526 – 16/1/97

FOETRA:
La burocracia se entrega a los pulpos

El 24 de diciembre, la conducción nacional ultramenemista de la FOETRA firmó, arteramente, la reforma’ del convenio exigida por Telefónica y Telecom, que la gran mayoría de las bases del gremio había repudiado.

Queda establecida, en consecuencia, la modificación de la jornada de trabajo, la polifunción (los trabajadores que reparan líneas, además tendrán que cobrarlas, ocuparse también de ventas de líneas y servicios) y la “tercerización”, esto es, la posibilidad de transferir personal a empresas ‘controladas’ por Telefónica y Telecom.

Un ejemplo de la perfidia con que ha sido redactado el texto es que plantea que los trabajadores transferidos conservarán todas las condiciones del convenio telefónico vigente, para agregar, enseguida, que esta condición regirá hasta “la entrada en vigencia de un nuevo acuerdo colectivo firmado entre FOETRA y las contratistas”, oportunidad en que deberán aceptar las condiciones de ingresante o “solicitar la indemnización legal correspondiente”.

Semejante trastada fue presentada por la burocracia como un “logro”, por la jubilación anticipada. Que consiste en que los que estén a 10 años de la jubilación pueden retirarse, cobrando mensualmente, por ese período, el 40% del sueldo más la antigüedad y conservando la obra social de telefónicos. Lo que no es más, según los cálculos de los compañeros, que el monto de las indemnizaciones que viene pagando la patronal por retiros “voluntarios”, pero repartido en cuotas. Con el consabido soborno a la burocracia, porque hay que deducir la cuota para la obra social que ella controla y para el fondo compensador.

La traición es completa, porque varias seccionales del país, entre ellas la más grande, Buenos Aires, venían de rechazar estas reformas, en plenarios de delegados y asambleas. En el caso de Salta, la resistencia costó 27 despidos y una salvaje represión policial a los telefónicos.

El guillanismo, sin embargo, hizo ‘avalar’ la ‘reforma’ en Buenos Aires, donde ya había sido rechazada. Para ello reunió el 30/12, de sopetón, también en medio de las fiestas, un plenario de delegados ‘trucho’, con decenas de delegados no avisados, donde la ‘oposición’ antiguillanista, que normalmente es mayoría, quedaba en desventaja. Allí repartió las 20 páginas de las actas de ‘reforma’ y las hizo votar sin que los delegados pudieran siquiera leerlas.

La Mesa de Enlace, que dirige a la oposición, convalidó la política de la burocracia, al legitimar con su presencia el plenario a todas luces fraudulento. Debieron retirarse. En segundo lugar, por no producir, a partir de allí, ninguna acción, ni en los edificios ni de conjunto, tendiente a desconocer el plenario, impugnarlo, rechazar la reforma e impulsar la derogación de lo firmado. Las perspectivas de la Mesa de Enlace se han agotado. Se ha demostrado incapaz de liderar al combativo activismo y a las bases telefónicas, a la lucha contra el avasallamiento histórico de conquistas que han montado las patronales y la burocracia.

Recientemente (ver PO anterior), los obreros telefónicos de siete edificios de Flores y Floresta pararon, hasta lograr el traslado de un odiado jefe negrero que perseguía a los compañeros, lo que demuestra que el gremio sólo necesita una orientación y una dirección de lucha.

Impugnar el plenario, desconocer la reforma burocrática, organizar la lucha por su derogación, coordinar a todas las seccionales del país que la rechazaron y elegir una dirección provisoria que organice la ruptura con la Federación. Esa es la tarea.

P.M.


La Lista Naranja llama a rechazar el acuerdo

Pasados 10 días del plenario de delegados que ‘convalidó’ la reforma negrera del convenio (ver nota), la oposición telefónica, organizada por la Mesa de Enlace, no había sacado una posición pública contra la traición de Rodríguez-Guillán.

Las concesiones de este sector a la burocracia han sido decisivas para posibilitar el atropello de Rodríguez y Guillán. Después de haber dejado pasar, sin lucha, el levantamiento de dos asambleas generales que iban a rechazar la reforma del convenio, la Mesa de Enlace aceptó que Guillán, con sólo 8 votos a favor, pudiera vender la sede del sindicato para saldar una quiebra que es responsabilidad de la conducción (la oposición se abstuvo). Y votó luego, con la burocracia, con excepción de la Lista Naranja, una reforma del Estatuto del gremio, que prolonga el mandato para la directiva de 2 a 4 años.

El sector pro-CTA, que hegemoniza la oposición, disfraza su política capituladora con el argumento de que va a ganar las elecciones por la dirección del sindicato Buenos Aires este año, por lo cual no hay que ‘hacer olas’ (no luchar).

La Lista Naranja lanzó una gran agitación en el gremio Por la derogación del acuerdo antiobrero de Rodríguez y Guillán”. Allí se denuncia la ‘jubilación anticipada’ como un retiro voluntario en cuotas; la ‘tercerización’ a las contratistas como una política de reducción de salarios y conquistas, y la polivalencia como la creación del trabajador ‘orquesta’. Concluye llamando a realizar asambleas por edificio para pronunciarse por la derogación del “acuerdo antiobrero”, y a trabajar por una asamblea general, que rechace y lance un plan de acción contra los despidos, por la jornada de 7 horas de trabajo y el básico de 1.000 pesos para el cuadro inicial. Allí se convoca a todos los telefónicos del país a impulsar esa lucha y romper con la burocracia rodriguista.

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No supimos aprovechar una excelente oportunidad

PO 517 – 31/10/96

Foetra Buenos Aires

No supimos aprovechar
una excelente oportunidad

En la asamblea general en Atlanta, del jueves 24, estaban presentes 800 telefónicos de Capital y Gran Buenos Aires, que llegaron con micros, bombos y banderas, para repudiar el proyecto de nuevo convenio; sin embargo, la oposición a la burocracia no aprovechó realmente la oportunidad para avanzar en la lucha para liquidar ese engendro antiobrero.

La asamblea había sido convocada por la burocracia guillanista, para aprobar la memoria y balance y la venta de una sede. Pero al conocerse el anteproyecto de convenio ‘pre-acordado’ entre la Federación Nacional de Rogelio Rodríguez y las empresas, comenzó a acentuarse la tendencia a concurrir a la asamblea, para rechazar ese convenio y para desafiliar al Sindicato Buenos Aires de la Federación.

Previamente, el plenario de delegados y numerosas asambleas de edificios habían rechazado masivamente el ‘pre-acuerdo’ que Rodríguez firmó a espaldas del gremio. El ‘pre-acuerdo’ faculta a las empresas a pasar a los trabajadores a contratistas controladas por Telefónica y Telecom y a aplicar, en esas ‘nuevas’ empresas, un convenio tan ‘flexibilizado’, que el convenio Fiat-Smata, al lado de ése, es un poroto (ver análisis en el número anterior). También los sindicatos de Rosario, Salta y Mendoza rechazaron el proyecto. El Consejo Federal de la Federación, convocado por Rodríguez para el 25, fue postergado.

La burocracia guillanista, de puro olfato, resolvió boicotear la asamblea. Hizo campaña en los edificios contra la concurrencia, no difundió el rechazo votado por el cuerpo de delegados, mandó una representación de segunda línea a Atlanta y Guillán ni se asomó. Cuando un representante de la directiva anunció que no había quórum, que la asamblea se levantaba, y que por lo tanto se iba, la bronca de los 800 compañeros presentes estalló en cánticos contra el convenio, puteadas y trompadas contra los burócratas presentes y contra el funcionario del Ministerio de Trabajo. Allí fue cuando la oposición, que quedó al frente de la asamblea, empantanada en la historia del quórum, perdió la oportunidad de hacer votar a los 800 presentes el programa que la propia oposición venía agitando: rechazo del convenio, desafiliación de Foetra y encarar la paritaria por Buenos Aires. Y convocar desde allí a una nueva asamblea para ratificar esas decisiones e iniciar un plan de lucha.

La oposición viene de movilizar una columna de 1.000 compañeros en el paro del 26, al margen de la burocracia y domina la mayoría del cuerpo de delegados y del activismo. Guillán, aún ausente, salió hecho jirones, pero con la suya.

Por supuesto que el conflicto no está cerrado y que la Asamblea demostró que el conjunto del gremio está siendo ganado por una viva inquietud. Es necesario lanzar una gran campaña para movilizar a todo el gremio contra el proyecto de Rodríguez y preparar la huelga.

Pedro Mourín

(de Comité Capital)

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Naranja Telefónicos