2022: ¿Qué desafío tenemos por delante?

El panorama económico del país es complejo. El acuerdo con el FMI presiona contra nuestros ya exiguos niveles de vida. Para los personeros del régimen político, incluida la burocracia sindical, el acuerdo con el Fondo es necesario para evitar el derrumbe del gobierno y una corrida cambiaria. El nuevo mandato de la Azul y Blanca en FOETRA enfrenta esta situación abrochada a la “responsabilidad” que exigen las empresas y gobernantes para contener los reclamos por salarios y condiciones laborales. ¿Qué debemos hacer?

La desvalorización del salario crece y la amenaza a conquistas aumenta. Peligra la jornada de 7hs y pretenden mantener a los compañeros fuera de convenio o tercerizados. Por ese camino no habrá solución ni para la migaja de las categorías.

El acuerdo del gobierno con el FMI no está destinado a resolver las carencias de quienes vivimos de nuestro trabajo: salario, educación, salud y vivienda -máxime el aumento impagable de los alquileres-, sino que pretende producir un excedente de dólares para rescatar a los acreedores de la deuda pública del Estado, cuyo 40% son los grandes capitales nacionales, y el resto es de los fondos de “inversión”, que lucran con gigantescas bicicletas financieras. Esto es lo que defienden las conducciones sindicales. Por esto permiten la brutal destrucción del salario, el vaciamiento producto de los retiros “voluntarios”, es por esto también que eliminan las asambleas y los plenarios: alejan a los trabajadores y trabajadoras de las decisiones y la defensa de los derechos.

De una elección a otra, el padrón cayó en un 20% de afiliados, aunque se incorporaron los trabajadores de Claro además la participación cayó del 75 al 57%. El derrumbe del régimen político, que sólo ofrece ajuste, se traslada a los sindicatos -correa de transmisión de ese ajuste. Es necesaria una respuesta. (https://www.facebook.com/actnaranja/posts/673304737387186)

La alternativa que tenemos

La arbitrariedad y las injusticias contra los trabajadores, el verdugueo de jefes y supervisores que intimidan, discriminan o acosan, es producto del retroceso de la organización gremial en los edificios. La solución no es alejarse y mucho menos la apatía. De lo que se trata, es de reconstruirla con otra orientación.

En plena pandemia en el NOC de República-Ramos-Barracas en Telefónica organizamos asambleas con casi un centenar de compañeras y compañeros que se expresaron contra las arbitrariedades, cambios de turnos, discriminación en la asignación de adicionales y las apretadas por los cambios compulsivos de sector. Aún con las dificultades del teletrabajo, boca a boca pusimos en pie un movimiento que, si bien la jefatura y recursos intentan ningunear, crecerá con la presencialidad.

En contraste a la negociación de un “convenio digital” a espaldas de los trabajadores, un grupo de delegados de red elaboramos una propuesta para mejorar la situación salarial y de nuestra salud. Planteamos encarar el problema de las categorías, de la discriminación en asignación de adicionales y las apretadas. Esta es la alternativa que tenemos para defender la estabilidad laboral, debemos luchar por un salario equivalente a la canasta familiar, por el encuadramiento de todos los fuera de convenio que están República, agredidos en su derecho a que se le aplique la convención colectiva de trabajo y por las categorías.

Delegados de Operacion de Red

Edificio Republica:

Rodrigo Dragicevich
Cintia Benítez
Flavio Pereyra.

Edificio Ramos:

Hernán Fiori

whatsapp: +5491131815537 ó +5491132017108

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